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Disfraces de Star Wars, cumbia y hasta ataúdes personalizados se pueden ver en los funerales que se hacen en Chile.

Fuente: La Cuarta


Hace diez años era impensado ver en los velorios o funerales a personas disfrazadas de personajes de «Star Wars», o a otros bailando al ritmo de la cumbia. Tampoco era común ver ataúdes con insignias de sus equipos de fútbol favorito o escuchar la canción favorita del difunto en plena ceremonia.

«Creo que hoy lo que se está viendo es que en los funerales se quiere despedir al ser querido como uno lo recordaba. Por ejemplo nos tocó realizar uno a un bombero, quienes tienen su propia celebración funeraria. Por ejemplo, son en la noche, se prenden las balizas de las bombas, prenden antorchas, y caminan hacia donde hay que sepultarlo», reveló Juan Andrés Fuentealba, gerente general de la Funeraria Hogar de Cristo.

Para Luis Escares, de Funerarias Pompeya, en Lota, las ceremonias ahora son bien distintas. «Antes las personas que asistían iban de negro, ahora casi no se usa, tampoco el morado, van con tenidas común y corriente. Pantalones, musculosas, incluso algunos llegan con short en esta época del ario», confesó.

Manuel Pavez, quien es el presidente de la Asociación Gremial Nacional de Dueños de Funerarias de Chile (AGRENAF) y que lleva 54 en la actividad, planteó que «por ejemplo las carrozas o urnas negras desaparecieron. Es otra la mentalidad que existe con respecto a lo que son los funerales, hay hartas diferencias en lo que era antiguamente. Por ejemplo, ahora tampoco se hacen esas comidas que se hacían o los funerales caminando. Es grande la metamorfosis», Juan Andrés Fuentealba, de la Funeraria del Hogar de Cristo, contó que justamente son ellos los encargados de coordinar cuando se quiere hacer algo especial. «Nosotros tenemos que hablar con los cementerios, capilla. porque depende de cada cementerio, ya que hay que entender que si puede que otros estén en un proceso distinto, entonces es bueno coordinar coordinar horarios», aseveró.

Personalizado. Debido a estos cambios en la forma de realizar las ceremonias, Luis Escares decidió sumar hace un año urnas con insignias, que han sido todo un éxito. «Estoy vendiendo hartas.

También pide colocar la camiseta adentro o arriba del ataúd. Incluso otras funerarias me vienen a pedir esos ataúdes porque son muy solicitados. Otra cosa que se ve harto es que la gente va con música, algunos bailando o con cajas de cerveza, es un espectáculo», afirmó.

Las formas de despedir a un ser querido son muchas, dejando en el pasado ese rito más tradicional. «Me tocó ir al de Carlo de Gavardo y llegaron 300 motas al cortejo, también tuve que ir a una de un ciclista y venían cerca de 400 ciclistas detrás de la carroza. Al momento de despedir el servicio todas las bicicletas levantaron la parte de adelante y quedaron en altura para que el cortejo pasara por el medio, fue muy lindo».

Para Luis Escares la clave de este gran cambio se debe a que ahora la gente busca la conexión con su ser querido que falleció.

«Está todo más personalizado. Salvo la iglesia evangélica, que hacen un servicio más tradicional, ahora se piden cosas que antes eran impensadas. Por ejemplo, le cantan, le ponen música ranchera en el funeral, eso no se veía antes, era todo callado, no se hablaba, ahora van riendo, tocando música, hay más alegría», concluyó.